Angel Gurría, OECD Secretary-General

Presentación del Estudio Económico de la OCDE sobre Costa Rica: Resultados de Investigaciones sobre Productividad Realizadas a partir de Datos de Empresas, Comerciales y Sectoriales

 

Discurso de Ángel Gurría

Secretario General, OCDE

San José, Costa Rica - 18 de abril de 2018

(As prepared for delivery) 

 

 

 

Ministro Mora, Señoras y Señores:


Me da mucho gusto presentar el Estudio “Costa Rica: Resultados de Investigaciones sobre Productividad Realizadas a partir de Datos de Empresas, Comerciales y Sectoriales”. Quisiera agradecer al Ministro Alexander Mora y al Director General del Banco Central de Costa Rica, Emmanuel Prado, por la activa colaboración que tanto ellos como sus equipos nos han brindado en este proyecto. Los datos sobre empresas concretas puestos a disposición por el Banco Central han resultado fundamentales para llevar a cabo este estudio.

 

El crecimiento de la productividad es débil

Los responsables de diseñar políticas públicas en todo el mundo tienen presente la importancia de impulsar la productividad. Sin embargo, en los países de la OCDE, el crecimiento de la misma ha sido bajo pese al vertiginoso progreso tecnológico. El crecimiento promedio de la productividad anual en los países OCDE cayó del 2.2% en 2000 hasta el 0.6% en 2010; desde entonces, se ha recuperado ligeramente, alcanzando el 1% en 2016. Esta cuestión preocupa profundamente a todos nuestros gobiernos.

 

La razón por la que el crecimiento de la productividad es débil mientras que la tecnología progresa con rapidez es un enigma. La OCDE ha analizado este tema y ha concluido que esto se debe en parte a la tendencia divergente de la productividad entre las empresas punteras y vanguardistas tecnológicamente y aquellas que se han quedado desfasadas. Esto apunta a que la difusión tradicional del conocimiento entre estos dos grupos de empresas ya no se da.

 

Además, a las empresas improductivas se les permite subsistir, y de esta manera retienen unos recursos escasos que podrían ser utilizados con mayor provecho por empresas más productivas. Las llamamos “empresas zombi”. Debemos prestar más atención a las barreras de salida y en especial a los procedimientos de quiebra e insolvencia, que son excesivamente lentos y costosos.

 

Esta nueva publicación recopila hallazgos recientes y los aplica para investigar los factores que impulsan la productividad en Costa Rica. Contiene análisis originales realizados durante la preparación del Estudio Económico de la OCDE sobre Costa Rica de 2018, que presentamos ayer.

 

Costa Rica ha registrado avances importantes

La obra se hace eco de algunas buenas noticias. En primer lugar, el crecimiento de la productividad se ha acelerado. Mientras que en los países de la OCDE la productividad se ralentizaba, en Costa Rica pasó del 1.4% en el año 2000 al 2.3% en 2016. Esto se debe a la reasignación de recursos desde las empresas de baja productividad a las de alta productividad. Dicho proceso no ha tenido lugar de manera automática, sino que se ha beneficiado de políticas favorables.

 

En segundo lugar, el país está atrayendo inversión extranjera directa que propicia una mayor integración en las cadenas globales de valor. La entrada de inversión extranjera directa ha facilitado asimismo el acceso de las empresas locales a nuevos conocimientos, gracias a los efectos tecnológicos indirectamente derivados de esas inversiones.

 

En tercer lugar, la apertura al comercio internacional ha sido positiva para el país: los análisis muestran que las exportaciones han registrado un sólido comportamiento tanto en los sectores tradicionales, por ejemplo productos alimenticios como la piña y el café, como en productos más complejos.

 

Hay potencial para un mayor crecimiento de la productividad

Sin embargo, estas alentadoras tendencias no deben llevar a la complacencia. Hay potencial para un mayor crecimiento de la productividad. Para materializarlo, será crucial proseguir con las políticas que han resultado más fructíferas y tomar algunas medidas adicionales. Permítanme destacar algunas:

  • Es indispensable mantener abiertas las fronteras al comercio internacional y aprovechar las oportunidades que ofrece. Según nuestros análisis, las empresas de Costa Rica tienen ante sí grandes oportunidades de exportación sin explotar, en particular en dispositivos médicos de alta tecnología, en los que este país es ya un importante agente económico. 

  • Es imprescindible atraer a nuevas empresas extranjeras y sacar mayor provecho del conocimiento que traen consigo, de manera que Costa Rica pueda continuar ascendiendo en el escalafón tecnológico. 

  • Es también fundamental reforzar el funcionamiento de los mercados, promoviendo la competencia y la facilidad para hacer negocios, reduciendo las barreras de entrada y salida y flexibilizando los mercados de trabajo. Estas medidas han sido útiles en el pasado y podrían seguir siéndolo en el futuro. 

  • Por último, es clave seguir avanzando reformas estructurales centradas en educación y en las competencias, destrezas y habilidades necesarias para dotar al país del capital humano que necesita, adaptado a los retos y oportunidades del Siglo XXI. En este sentido, también es fundamental reducir la informalidad.

En definitiva: necesitamos mejorar los resultados escolares, invertir más en formación y capacitación vocacional, construir más carreteras y aeropuertos y facilitar el hacer negocios. Pero necesitamos también reforzar el nexo entre productividad e inclusión, ya que ambos van de la mano. Necesitamos que estas reformas fomenten una economía más productiva y más dinámica, pero que al mismo tiempo permita repartir los beneficios del crecimiento de forma más amplia e incluyente.

 

Señoras y Señores,


El libro que hoy presentamos pone de manifiesto nuestro enorme compromiso con Costa Rica. La OCDE espera proseguir su estrecha colaboración con el gobierno entrante a fin de formular políticas que impulsen la productividad y la inclusión en este país. Cuenten con el apoyo de la OCDE.   Muchas gracias.

 

 

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